MI PAPÁ
Bueno, la verdad es que cuando pienso lo que estoy viviendo se me pasan mil cosas por la cabeza solo de pensar en lo que ahora les voy a contar.
Tengo 23 años, y soy de Argentina, de una familia normal, como cualquiera, y tengo una
relación bastante buena con mis padres, especialmente con mi papá.
De niño supe que sentía atracción por los hombres, desde el momento en que por primera vez, mas o menos a los 6 años, mi papá me llevo con el a su gimnasio ya que mi mamá no
podía cuidarme, y después de verlo levantar pesas por al menos una hora, me llevo a ducharse con el y me enseño, con palabras tiernas de padre, como esta formado el aparato reproductor masculino,
situación que me marco para siempre.
La verdad es que después de eso, nunca mas tuve la posibilidad de ver a papá o a
ningún hombre desnudo hasta entrada la adolescencia, alrededor de los 15 años, que
después de la practica de fútbol en el colegio, nos fuimos todos a las duchas a pegarnos un baño, cosa que
volvió a despertar en mi pasadas sensaciones, pero esta vez con una intensidad casi desesperante, sobre todo al ver la polla de un compañero de clases que se agrando al haber estado mirando mi culo por un rato, aunque en esa
situación, solo pude reaccionar terminando rápido de ducharme para salir corriendo a vestirme e irme a casa. Desde ese momento y
después de haber pasado el susto, disfrute mucho de esos momentos, en donde disimuladamente
podía echar ojo de esas pollas que, aunque no estaban duras, parecían tan suaves y mas al correr el agua por encima de ellas.
Eso y poco mas fueron mis experiencias homosexuales durante mi adolescencia, ya que
mas que nada, tuve varias novias con las que podía pasármela bien, pero nunca sin dejar de pensar en otros chicos compañeros de clase que me
atraían. Incluso ahora mismo, que estoy en la facultad, hace mas de dos años que tengo novia y
sentía que estaba dispuesto a casarme con ella algún día.
Sin embargo, aunque los planes de casamiento no han cambiado, ayer me paso algo que nunca
creí posible en mi vida.
Llegue a eso de las ocho del gimnasio, hora en que me encuentro usualmente solo en casa, ya que
acá todos trabajan, y me disponía a pegarme una ducha.
Cuando subí las escaleras y me dirigía a mi habitación para buscar mi ropa para
después de bañarme, escuche en el baño de la habitación de mis padres un ruido, como de que alguien estaba
duchándose también, entonces me pareció raro y me acerque a ver quien era, pero sin decir nada. La puerta estaba entreabierta y pude ver por el espejo, que era papá
desvistiéndose para entrar a la ducha. Iba a decirle hola, pero al ver su espalda ancha y sin pelos cuando se saco la camiseta, me quede sin palabras, viendo como se iba quitando
también el pantalón, quedándose en slips que le marcaban bien el culo trabajado en el gimnasio durante muchos años. Yo estaba
ahí, parado, viendo a mi padre como si fuera cualquier hombre, pero era papá. Entonces se bajo el slip y por el espejo pude verla de nuevo, ver esa polla que me marco de niño y que nunca me la pude olvidar, solo que ahora, aunque no estaba dura, me
parecía mucho mas grande. Papá se metió a la ducha y comenzó a enjabonarse poco a poco,
despacio, y mi sorpresa fue grande cuando pude ver como mientras se tocaba los pezones con una mano, con la otra mas abajo se agarraba la polla, que lentamente se iba poniendo cada vez mas dura. Y de verdad que la tenia grande. En ese momento yo ya estaba con la polla dura, y lo
único que pude hacer fue sacarla del pantalón para tocármela, porque no aguantaba mas. Mientras tanto mi papá se agarraba los huevos, y se los manoseaba agarrando con la otra mano su polla, siempre con los ojos cerrados, y
parecía que estaba pasándola bien. Yo por mi parte quería correrme, ya no
podía mas, pero sabia que no podía manchar la alfombra porque me iban a pillar,
así que me contuve aunque estaba a punto. De repente, papá cerro la ducha, entonces, sin saber que hacia, me
subí los pantalones y me metí en el armario para que no me viera, quedando la puerta un poco abierta. Estaba muy asustado creyendo que me iba a matar si se enteraba de que lo
había estado espiando, tenia mucho miedo, porque cuando se enoja se pone muy enojado, y una cosa como esta me
podía costar caro.
Espere un rato y vi como después de secarse un poco, papá puso una película
de video en la tele que tenia guardada en uno de sus cajones bajo llave, y pude ver por los gemidos que era una porno de dos
tías follando con un tío.
No pude mas y me asome un poco a verlo, y estaba ahí, acostado en la cama, con la polla dura y gorda en su mano derecha,
haciéndose una paja lentamente mientras se tocaba los huevos. Entonces volví, despacio para que no me oyera, a sacar mi polla del
pantalón que otra vez estaba como una roca, y empecé yo también a pajearme mientras lo miraba
tocársela, apretándose esos huevos peludos. Pero cuando estaba a punto de correrme, me apoye en la puerta y me
caí para afuera, dándome un golpe, a lo que papá reacciono saltando de la cama. Me
empezó a gritar que era lo que hacia ahí escondido, y cuando vio mi polla que estaba dura se quedo
ahí parado mirándome, entonces me dijo que era un marica que lo estaba espiando, y yo no sabia que hacer, y me agarro del cuello tan fuerte que me puse de rodillas, mientras me gritaba. Cuando de repente se quedo en silencio y me dijo con voz de enojo que ya que me gustaba mirar, seguro que me iba a gustar chuparsela,
así me agarro de los pelos y violentamente me acerco a su polla y me la metió
en la boca, y casi me atraganto. Me tenia de los pelos mientras me decía, dale, chupa, chupa, si te gusta, y yo no
podía ni reaccionar porque me trataba con violencia, pero de a poco me fui acostumbrando a tener esa polla caliente en la boca y a que me la metiera y sacara
rápidamente, mientras me sostenía agarrandole de las nalgas duras. Estábamos
los dos a un solo ritmo cuando sentí que se ponía durísima, y que la leche caliente me bañaba la boca hasta la garganta,
tragándomela toda, saboreándola, sin querer sacarme esa polla palpitante de la boca. Papá se
sentó en la cama mientras me miraba, exhausto, y yo que tragaba las ultimas gotas de su leche, y me
relamía. De repente mi polla estaba dura y papá me dijo que la tenia grande, pero como era un marica me tenia que castigar, y me puso en sus piernas de espaldas, y me
empezó a dar palmadas en las nalgas, cosa que me dolía, pero que me excitaba
todavía mas. Sentí como su polla se ponía dura otra vez sobre mi pecho, y con la mano
empecé a tocarme la mía y a sobarla de arriba a abajo. Entonces violentamente mi papá se paro de la cama y me dijo que subiera, porque me la iba a meter por el culo, como buen marica que soy, y que me quedara calladito porque si no me iba a dar una paliza. Yo acate sus ordenes como un esclavo, porque tenia miedo, pero mas que nada porque estaba muy excitado, cuando mi
papá saco una crema del cajón de mi madre y me la puso en el culo, metiendome despacio un dedo, y
después dos, mientras yo gozaba de placer. Entonces se acostó sobre mi poniendo su polla en el culo sin meterla,
deslizándose por la crema entre mis nalgas de arriba a bajo, y sosteniéndome
a mi por debajo, tocándome los pezones. No podía mas del placer, cuando sentí
que me la estaba metiendo por el ano que se abría para que entrara, sin violencia pero sin dudar. Cuando me la
metió, al principio me dolió un poco, pero después, lentamente me empezó
a penetrar, a metermela y sacarla cada vez mas rápido, mientras buscaba con su mano mi polla dura apretada por mi cuerpo sobre la cama.
Así me la metió hasta que sentí su leche de nuevo, pero esta vez en el culo, y se quedo
ahí un rato, tumbado sobre mi, hasta que se recupero y me dijo que me diera vuelta, y yo lo hice. Entonces me agarro la polla y
comenzó a pajerme fuerte, sin parar, mientras con la otra mano tocaba sus huevos.
Así se le puso dura por tercera vez, y me dijo que se la chupara de nuevo, que
todavía le quedaba leche y que quería ver como me la tragaba toda, que a mi me gustaba. Y
así lo hizo, otra vez se corrió en mi boca y yo me la trague toda. Después
me agarro la polla y me pajeo hasta que yo también acabe sobre mi pecho, y al ver eso me dijo que no
quería un hijo que fuera sucio, así que tenia que limpiarme, tragándome
mi propia leche, y que lo hiciera porque sino se iba a enojar, y así lo hice, toda me la puse en la boca con los dedos, y me la trague. Entonces me dijo que no
quería verme, que me fuera.
Mas tarde llegaron todos a mi casa, yo no baje a cenar y me quede dormido en mi
habitación, pensando en lo que había pasado, cuando escuche a mi papá que le daba a mi mamá las buenas noches porque el se iba a quedar trabajando en su estudio que esta abajo, pero
abrió mi puerta y se metió en mi cama a pajearme una vez mas, y a decirme que como estaba castigado iba a tener que chuparsela otra vez. Se
corrió otra vez, increíble, y de nuevo me trague toda su leche, y yo también
me corrí.
Hoy me levante temprano, fui a clases, al gimnasio, y ahora estoy en un ciber, escribiendo esto, y se que mi papá me esta esperando porque dice que el castigo me va a durar mucho tiempo
todavía. Yo me siento extraño, pero no puedo evitar seguir sus ordenes porque me excita terriblemente,
así que me voy para casa a ver que pasa.
Esta es mi primera experiencia homosexual y la verdad es que me gusta muchísimo, pero espero que nadie se de cuenta, porque no se que
pasaría, nada mas, solo necesitaba contárselo a alguien.
Autor: Esteban Nerry