MI INICIACIÓN
Mi amigo y yo
estábamos en un café Internet, navegábamos por diferentes paginas, hasta encontrar una que nos
llamó la atención por su contenido sexual. Había fotos y relatos de todo tipo.
Pasamos por fotos de bellas chicas, de parejas, de lesbianas hasta que llegamos a fotos de gays, me
dió un poco de pena con mi amigo y le dije que no las viéramos, pero el insistió, dijo que tenia curiosidad,
así es que empezamos a verlas; no se que nos pasó pero cuando me di cuenta
tenía el pene bien parado y se me notaba demasiado y cuando trate de disimularlo baje la vista y me di cuenta que mi amigo estaba en las mismas condiciones, entonces disimuladamente el me
pusó la mano en el pene por encima del pantalón, eso me sobresalto, pero a la vez me
excitó mas. Le dije que nos podían ver y que lo dejáramos. Decidimos irnos, lleve a mi amigo a su casa,
ahí me invitó a pasar, puso en la video una película XXX, nos empezamos a excitar, me bajo el cierre del
pantalón y la trusa y empezó a mamarme el pene de una manera que nunca me lo
habían hecho, la sensación de que un hombre me la mamara me excitaba muchísimo, nos desnudamos y
continuó su trabajo hasta que terminé en su boca, entonces me pidió que le hiciera lo mismo, yo nunca lo
había hecho pero estaba tan excitado que acepté. Fue una sensación extraña, pero muy
excitante. Al principio fue doloroso, pero él lo hizo con mucha delicadeza, con paciencia, cuando entro en mi completamente se
salió muy despacio, esperó a que me relajara para volver a introducir su pene, esta vez el dolor
desapareció y solo quedó la sensación de llenura, de placer, del cual no tienes manera de controlar,
empezó a moverse lentamente, hasta llegar a cabalgarme con fuerza....
hasta que se vino en mi, fue una sensación completamente diferente, casi pude comprender como se siente mi mujer cuando le hago el amor. Fue una
sensación nueva, sentir el semen de mi amigo escurrir por mi ano, esa sola
sensación me tenía a 100, cambiamos de posición y yo tome a mi amigo por el culo, estaba tan excitado que yo no tuve consideraciones con
él, me lo cogí salvajemente, el empezó a gritar, pero de placer y me vine en
él, pensé que nunca iba a terminar de correrme, fue increíble. Desde ese
día hemos ampliado nuestras experiencias sexuales bastante, incluso con su esposa y la
mía, pero esa,... es otra historia.
Autor: Gerard