EN LA PLAYA
En
mis ultimas vacaciones de intermedio de año me fui a pasear a las playas
de arboletes en la zona del Uraba antioqueño en Colombia, soy chef tengo
33 años y mi apariencia física es muy agradable a los ojos de los demás.
Nunca en la vida se me ha notado la homosexualidad, pero no se que sucedió
en ese pueblo que todos lo vieron notorio.
Un día de rumba en la disco del pueblo, se me acercaron dos jóvenes
entre los 17 y 19 años, me pidieron que les regalara dos cervezas a
lo cual no me negue por que en verdad nunca havía visto unos jóvenes
morenos tan hermosos, con facciones tan definidas y con unos cuerpos
tan bien marcados. Al calor de las cervezas nos hemos presentado, el
más joven Rubén y el otro Heimer. Rubén; un poco mas claro que el otro
de cabellos lisos (raro en un moreno) con facciones no mulatas sino
mas bien mestizas, de ojos miel y un abdomen (que después descubrí)
bien torneado. Heimer siendo mas moreno tenia aun mas una belleza indescriptible,
con una estatura de aproximadamente 185 cm. Y unas manos y pies inmensos
que evidenciaban el tamaño de lo que descubriría un poco mas tarde.
Al cerrar la disco y al yo haberles invitado toda la noche el licor
que ellos desearon tomar, nos fuimos a caminar a la playa los tres a
apreciar la luna y las estrellas, en medio de todos los temas tocamos
el de la homosexualidad, y ellos evidenciaron haber tenido juegos sexuales
entre si y con otros compañeros, preferían llamarlos juegos sexuales
a tener que decir que habían tenido experiencias homo.
No soportando mas el calor de la conversación, yo en medio de los dos
tendido en la arena mandé mis manos una a cada lado y toque sus
miembros por encima de la ropa, lo que me mostró la excitación que tenían
con el solo hecho de tocar el tema, acelerando un poco el proceso me
abalance a desvestir a Rubén mientras que Heimer lo hacia por si solo,
me incorpore y logre que los dos se colocaran boca arriba juntos el
uno al otro para facilitarme el hecho de mamarles la pinga en forma
intermitente, primero el uno y después el otro sin soltar la anterior,
a rato como decía anteriormente la pinga de Heimer era mas grande y
con una sola inclinación quedo pegada de la de Rubén y así pude intentar
metérmelas al tiempo pero era casi imposible por el tamaño que formaron
las dos, así que Heimer decidió colocarse detrás de mi y empezó a lubricarme
el culo con sus dedos untados de su propia saliva, mientras yo continuaba
mamandosela a Rubén, cuando Heimer se dio cuenta de que estaba lo suficientemente
lubricado me empezó a introducir uno de sus largos dedos, causando en
mi una gran excitación, luego dos y al final tres, como Rubén aun seguía
tendido sobre la arena boca arriba, Heimer me hizo colocarme sobre Rubén
y que yo mismo lo hiciera entrar sobre mi culo, cuando yo ya llevaba
varias embestidas en la posición de caballito Heimer se coloco delante
para que yo al tiempo se lo mamara a el y agachándose un poco para que
Rubén pudiese alcanzar su orificio con la lengua, cuando Heimer se dio
cuenta de que su orificio estaba lo suficientemente húmedo se incorporo
sobre mi para penetrarse el mismo con mi aparato de mas de 17 cm. Era
un espectacular tren mientras Rubén me penetraba yo penetraba a Heimer.
Para mi pesar puesto que como el pene de Heimer media aproximadamente
21 cm. Yo lo que deseaba realmente era tenerlo dentro de mi culo. Para
mi sorpresa Rubén pide un poco de descanso y es cuando entiendo su dialecto
por que en realidad lo que quería el era un cambio de lugar, se separaran
ambos de mi y cada cual adopto el rol del otro, ahora me perforaban
los 21 cm. De Heimer mientras yo me como el rico culito de Rubén. No
se de que planeta es Heimer pero me empezó a hacer algo que en la vida
yo havía visto pero en verdad se siente de lo mejor, al tiempo que me
introducía sus 21 cm. Le buscaba cabida a uno de sus dedos, luego dos,
sentía que el culo se me partía, que en verdad no puedo describir la
sensación tan genial que me daba, al notar la gran dilatación que tenia
ya mi ano le dijo a su amigo Rubén "listo" y yo pude entender
cuando Rubén se separa de mi miembro y se coloco por debajo de nosotros
haciéndonos agachar y así poder introducir su miembro al tiempo que
su amigo en mi pobre y dilatado ano, haciéndome sentir que llegaba a
la luna del placer tan inmenso que me hicieron sentir, es tanta su sincronización
que lo sacaron al tiempo y se colocaron frente mi cara para darme una
tremenda descarga de leche en todo mi rostro, luego se pusieron a lamer
su propio semen en mi cara para terminar fundidos en un solo beso los
tres. Parece que es su costumbre con los turistas por que son de un
experto en sus juegos sexuales que me dejaron exhausto que no desee
mas sexo en los 3 días que me quedaban en ese pueblo el cual gracias
a esos dos volveré en todas las vacaciones que pueda.
Autor: Lalo