EL VECINO DE ARRIBA
Hace 6 meses
me mude al piso donde vivo y a los pocos días me fijé en el vecino que vive justo encima
mío, más o menos debe tener mi edad, alrededor de los 30, aunque casi nunca coincidimos en la escalera, o al menos, mucho menos de lo que a mi me
gustaría. Desde hace unos días, en el techo del baño ha aparecido una mancha y ayer vi
con toda seguridad que se trataba de humedad que venía de su piso, estaba mojado,
de repente se encendió una luz en mi mente, ya tengo excusa para subir a su casa.
Agarré el pantalón corto, una camiseta y subí a su piso, llamé al timbre y al poco rato
apareció desnudo con tan sólo un albornoz, aun tenia el cuerpo mojado, acababa de salir de la ducha, por un momento me quede sin decir nada mientras observaba su cuerpo, llevaba un albornoz cortito y sin ajustar demasiado,
me pareció notar que recorría mi cuerpo con sus ojos, le explique que en mi baño el techo estaba mojado y
debía ser por alguna fuga de agua procedente de su ducha, me hizo pasar y fuimos hasta el baño, vimos que el
desagüe de la ducha coincidía con el lugar de la mancha, se agachó un momento para recoger la toalla del suelo y al levantarse se le
abrió el albornoz, al momento vi una polla enorme, con un piercing en
el capullo y empalmada, tenía el sexo rasurado, fui tan poco discreto,
quizás lo hice adrede, que se percató al instante de mi mirada y se
tapó enseguida, pero mi polla también había empezado a ponerse dura y se marcaba en el
pantalón corto que llevaba puesto, iba sin slips, hubo unos instantes de silencio, pero los dos
sabíamos lo que nos apetecía en aquellos momentos, sin decir nada, se fue hacia el dormitorio, le
seguí, una vez estuvo dentro se dio media vuelta y me beso, tenia el albornoz abierto, su polla
sobresalía y se clavaba en la mía, seguíamos besándonos mientras el me quitaba la camiseta y su albornoz
caía al suelo, se sentó en la cama delante de mi, me quito el pantalón y
empezó a comerme la polla y los huevos, cuando me la había puesto bien dura, le
eché atrás para tumbarlo en la cama, me senté poniendo el culo justo
encima de su polla mientras le mordía los pezones erectos, oía sus suspiros y
el palpitar de su polla en mi vientre, moví el culo hasta que su polla se apoyo en mi ano, lentamente fue entrando hasta quedar mis nalgas apoyadas en sus piernas, era enorme y la
sentía dentro de mi cuerpo, me dolía y aun la quería mas adentro, mi cuerpo se
movía arriba y abajo, parecía que mi ano tenia que reventar y me moría de placer, sus manos acariciaban mi pecho, los dedos pellizcaban mis pezones,
empezó a moverse con mas fuerza hasta que se corrió, pero su excitación cada vez era mayor,
quería seguir disfrutando conmigo, me pidió que me diera la vuelta encima suyo de forma que se la chupara y el
pudiera comerme el culo, después de haberme estado follando, mi ano estaba muy abierto, su lengua entraba dentro
con mucha facilidad, me lamía por dentro y su semen iba goteando en su boca, sintiendo su lengua en mi ano y con su polla en mi boca con el sabor de su semen, ya no pude aguantar mas, le puse la polla dentro de su boca y
vacié toda la leche en su interior. Nos quedamos un rato tumbados en la cama sin decir nada,
habíamos disfrutado muchísimo con nuestros cuerpos, hasta hacia tan solo una hora no
éramos mas que unos vecinos que apenas se conocían, a partir de aquel
día se repitieron con bastante asiduidad las visitas a su piso, en otro
momento os contaré lo que pasó unos días más tarde en la cocina.
Autor: Jordi