CON AMOR
Como cada noche Santi se disponía a
devorar las calles del oscuro Madrid. Se ponía su mejor camisa con los picos levantados, sus jeans apretados dejando entrever la inmensidad de su
paquete, se perfumaba y se disponía a salir a por todas.
Pero esa noche no sabe bien porque sintió que algo diferente iba a ocurrir.
Santi era un tipo sin escrúpulos sin sentimientos, solamente pensaba en el sexo, sexo por sexo, no le importaba levantarse al
día siguiente vacío, sin nada que aportar, solo corría por su mente la imagen de su víctima desnuda, con su polla erecta y el jugueteando con su boca, lamiendo sus huevos, su glande desesperadamente, su culo, hasta penetrarle y verter toda su leche a borbotones.
Comenzaba como cada noche en la Plaza de Chueca, en la que se reunía a tomar unos minis con sus amigos. Una vez bien cargado de whisky se escabullía de ellos para emprender su jugada en solitario, y ahí es cuando el empezaba a disfrutar, se paseaba en primer lugar por el Black and White, para observar el material, si ninguno le llamaba la atención, se desplazaba hasta el Strong, y como último recurso, siempre estaba The Moon.
Esa noche, parecía que sus presas se habían escondido, pues tubo que ir hasta The Moon, para encontrar a alguien a quien follar locamente.
Una vez pagada la entrada, se dirigió a la barra, para pedirle a Yaiza un whisky con coca cola, y ahí fue donde encontró al que sería su presa esa noche.
Un chico alto aproximadamente un metro ochenta y cinco, moreno, musculado, con ojos color miel, y una sonrisa que cautivaba a cualquiera que la mirase.
Santi no se lo pensó dos veces y se acercó hasta aproximarse a el todo lo posible. Comenzó a observarle descaradamente, incluso de manera que al otro chico incomodaba, pero Santi no podía dejar escapar una presa igual, así que se decidió a acercarse y entablar conversación con el.
Comenzaron a hablar de miles de temas, temas que a Santi ni le interesaban, el solo pensaba en su enorme polla restregando todo su cuerpo y mamando hasta tragarse toda su leche.
Tras una hora de charla la proximidad era cada vez mayor, hasta que Santi consiguió apoyar su polla en la espalda de Alex, esperando respuesta. Alex comenzó a seguirle el juego y cogió la mano de Santi, y la acercó hasta su paquete para que observase el punto de excitación que llevaba.
Santi no aguantaba más y le pidió que se marchasen de ahí a su casa, a lo que Alex no se negó.
Cogieron un taxi y llegaron al apartamento de Santi.
Este esperaba como cada noche practicar sexo salvaje y desmesurado con Alex, y por lo tanto se inclinó directo a su bragueta para dejar salir esa enorme verga que le oprimía en el pantalón.
Alex le frenó -no, así no quiero hacerlo- le dijo, a lo que Santi se quedó perplejo.
Alex, se acercó a la cadena musical que estaba en el salón y colocó un cd de música romántica que invitaba a bailar.
Alex tomó las manos de Santi y le hizo levantarse para bailar juntos. En un momento a Santi casi se le escapa una carcajada al verse en esa situación, pero se aguantó solo con el fin de follar aquel culo tan apetecible.
Comenzaron a bailar y Alex, comenzó a musitar palabras, frases, canciones románticas al
oído de Santi, mientras le besaba muy tiernamente.
Santi empezó a sentir algo que nunca le había pasado, y sus deseos por follar, habían pasado a segundo plano. Se encontraba
a gusto, le encantaba escuchar eso, le encantaba encontrarse en brazos de ese chico que le decía cosas maravillosas al oído.
Así pasaron bastante tiempo, entre besos caricias, motivos románticos, y por fin llegó el momento de la cama. Santi estaba descontrolado, no sabía como reaccionar, después de lo que había sentido y eso se notaba en su cara, -no te preocupes- dijo Alex, y le tumbó en la cama desnudándole despacio, acariciando cada rincón de su musculado cuerpo, haciendo que Santi llegase con su mente al firmamento. Ambos se consumían en abrazos de eterna pasión, en frases de verdadero amor, en caricias que entrañaban el mas sincero deseo.
Y así quedaron dormidos, sin que pasase nada más entre ellos. Santi a la mañana siguiente despertó, y lo hizo con una sonrisa en sus labios, Alex seguía a su lado, ya no estaba vacío, había conocido a alguien que le había demostrado la verdadera forma de disfrutar,..... CON AMOR!!!. De esto han pasado ya 4 años y el amor entre ellos sigue en aumento.
Autor: Juanma